En la entrada que haremos de esta
semana, hablaremos de diversos temas, de manera que iremos poco a poco poniendo
un pie más adelante y pasaremos a las repercusiones que de por sí tienen las
nuevas tecnologías en la enseñanza.
Hemos hablados en anteriores
ocasiones sobre los orígenes que han tenido algunos de los medios que hoy día
poseemos, de modo que para haber podido entenderlos un poco más, creí conveniente
recordar nuestra base histórica del por qué tenemos esto y no lo otro.
“La Metodología por delante de la tecnología”
Las TIC en educación ha supuesto
y supone un gran cambio ante la forma de enseñar, lo que hace que pensemos en
un continuo progreso por hacer de nuestra educación cada vez más rica y de más
calidad.
No obstante, dentro del ámbito de
la enseñanza, podemos decir que se combinan multitud de factores para que sea
posible llevar a cabo un proceso de enseñanza y aprendizaje de calidad. Tanto
que es así que, estas tecnologías forman
parte de ese conjunto de factores que nos puede permitir conseguir la finalidad
planteada. Aún así, se corre un gran peligro; y es cuando el canal utilizado sustituye casi en su totalidad a la
labor del docente, o dicho de otra manera: “el medio empleado ha de ser un mero
facilitador de aquellos conocimientos que queramos transmitir a nuestros
alumnos, de modo, que este medio ha de ser el recurso, y no (como en muchas
ocasiones sucede) que el propio “recurso” pasa a serlo el docente, ya que se
deja llevar por la potencialidad de tales medios”.
En definitiva, las TIC
condicionan totalmente el proceso de enseñanza. Aunque, no por ello vamos a
eludir sus riesgos, ya que, como ya hemos comentado, se emplean como una
novedad, y por el contrario, no se aprovecha ese medio en su totalidad. Esto
ocurre debido a que se cae en una serie de errores, lo que hace que concluyamos
de estas tecnologías de la información y comunicación es de su utilizando
inadecuada para este contexto, lo que supone un aspecto difícil de cambiar.
¿Qué alumnos queremos?
Tenemos que trabajar por y para unos
alumnos que se formen y adquieran una debida responsabilidad, es decir, que sea
capaces de tomar decisiones por sí mismos; tanto de forma personal cómo de formar su
propio conocimiento, de organizarse, de comprender otros conocimientos de carácter
cultural, y que además puedan formarse en el ámbito de la investigación científica.
No obstante, existen algunos
obstáculos en nuestra sociedad que influyen en todos y cada uno de nosotros, de
manera que quisiera destacar la visión que hemos ido poseyendo desde que apareció
la televisión. Un autor que analiza ampliamente este medio es Giovanni Sartori,
un investigador en el campo de la Ciencia
Política, especializado en el estudio comparativo de la misma. entre sus obras destaca Homo Videns, que, por su parte, se pone en contra de la televisión por considerarla mala para la política y la ciudadanía.
(En el siguiente enlace: http://es.scribd.com/doc/13042160/Giovanni-Sartori-Homo-Videns,
podemos encontrar su publicación “Homo Videns”, de modo que he querido resaltar
algunas ideas principales del análisis realizado por su parte).
- Nos hace incidencia sobre la repercusión que tiene en nosotros la televisión.
- La tesis central de Sartori es que la televisión y el video (imagen) modifican radicalmente y empobrecen el aparato cognoscitivo del “homo sapiens”, a tal punto que anula su pensamiento y lo hace incapaz de articular ideas claras y diferentes, hasta llegar a fabricar lo que él denomina un “proletariado intelectual”, sin ninguna consistencia.
- La cultura audiovisual es inculta y por lo tanto, no es cultura, afirma Sartori.
- El hombre está expuesto a un solo tipo de influencia, y este es el televisor.
- Un elemento que en sí y por sí mismo promueve e inspira los cambios en la sociedad
- ¿Es que el hombre ha perdido su libertad? O más bien dicho, ¿la ha entregado al instrumento creado por él?
- Los medios de comunicación son meros instrumentos que no sustituyen personas ni políticas, por lo tanto tienen un valor relativo y deben ser puestos al servicio del bien de la persona.
- Hay que reforzar otros factores formadores de opinión pública que son relevantes: la familia y la educación. La primera, como formadora de hábitos, valores y creencias y como modelo para las sociedades intermedias y para la “res pública”, que la dimensión cognoscitiva no es la única ni quizás la más importante de la opinión pública.
“En definitiva
necesitamos un tipo de alumno diferente, aunque también un modelo diferente.”
¿Cómo podemos lograr el
conocimiento completo en el alumno?
En este sentido, lo entenderemos
a través de un ejemplo:
“¿Cómo se logra la sección aurea?”; si queremos transmitir a
nuestros alumnos el cómo o de qué forma se ha ido configurando el mundo de la
arquitectura clásica, lo que ha definido el arte a través de las proporciones
geométricas… Para ello, a través del siguiente video, es posible que puedan
entender varias ideas:
"No obstante, es muy importante combinar
estos medios, ya que con uno sólo no basta, puede resultar incompleto."

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