La última semana hablamos de diversos temas, todos guiados hacia una enseñanza de calidad. Para los tiempos que actualmente estamos viviendo, necesitamos ajustarnos a una serie de medidas y/o limitaciones que pueden obstaculizar, en gran medida; a la labor del profesor, el aprendizaje del alumno, y en definitiva, la de toda la comunidad educativa.
En el día de hoy, hablaremos del
profesor y de algunas de las características que debería reunir para su labor a
través de las TIC. Por ello, podemos empezar hablando de tres tipos de
profesores, que de una forma u otra, integran en mayor o menor medida en su
quehacer profesional en base a sus criterios personales:
- En primer lugar, encontramos a aquellos que son defensores de la integración de las TIC en el aula.
- De otro modo, también hallamos a aquel que dice de usarlo de forma periódica; hay que hacer uso pero no siempre.
- Y por último aquel que siente un pleno rechazo hacia las TIC.
Todo estos puntos extraídos, no tiene relación alguna con
la raza, sexo ni materia que imparta dicho docente. El profesor, aunque sea
voluntarioso en integrar las TIC, lo tiene algo complicado, debido a que tiene
que inventar la forma sobre cómo involucrarlas en el aula y/o trabajarlas para
sus alumnos. No existe un sistema referente que garantice la forma adecuada
sobre cómo integrarlas con plenitud.
Como ya hemos argumentado en otras ocasiones, la puesta en
marcha de las TIC en el aula supone un cambio en la organización del aula y una
distribución en los roles que, a diferencia de los asumidos convencionalmente
por cada uno de ellos, se percibe de forma diferente.
El profesor, desde un modelo tradicional, en el momento que
controla la información, es éste el que tiene el poder. En cambio, con las TIC,
el profesor no controla tal información, de modo que a consecuencia de ello no
tiene ni el dominio ni la autoridad. Es decir, cuando hablamos de autoridad,
nos referimos a un término de otra naturaleza al que podemos pensar en un
primer instante (refiriendome en base a la información trabajada), a que éste
ofrece algunos temas y es el alumno el que asume la responsabilidad de su
propio aprendizaje. En otras palabras;
“La responsabilidad pasa del
profesor al alumno”.
¿Qué características deberá reunir el docente?
- Ha de ser capaz de aceptar nuevas propuestas (que pueden venir del alumno). No obstante, el profesor analizará y observará si esta contrastado y/o demostrado empíricamente.
- El profesor, para ello, deberá estar muy bien informado
- Además, ha de comprobar si la información trabajado por el alumno supone una novedad, o por el contrario, tales propuestas tienen un referente claro.
- Como no, ha de ser capaz de trabajar de trabajar en colaboración, a través de una visión amplia de la cultura.
- Por último, destacaremos la forma y/o la capacidad de organización del tiempo. Una característica que el profesorado actual no está acostumbrado a eso.
La metodología
Podemos continuar hablando de
este concepto. Un término en el que todo docente deberá manejar a la perfección
para que toda aquella información que se trabaje, sea transmitido adecuadamente
en forma de aprendizaje para el alumno.
La comunicación no es posible sin
una canal y un medio. El canal lo conceptuamos como la vía o el camino de
comunicación que hace posible el traslado de un emisor a su receptor. En las
TIC, los canales están permanentemente abiertos. Por ello, el profesor ha de
organizar esa permanencia (aquí encontramos la importancia de la última
característica citada).
Todo ello, va a condicionar el
tipo de metodología empleada. En las TIC, “canal y medio” se aúnan.
Tradicionalmente, el canal y medio iba por separado. Siendo así, podemos
servirnos en el ejemplo de que todo aquello que percibimos a través de
internet, vienen unidos (canal y medio).
“yo me puedo comunicar con cualquiera, esté donde esté (no importa lo
lejos o cerca) utilizando distintos tipos de códigos porque tengo a mi alcance
distintos tipos de medios”.
La enseñanza exige un
proceso de comunicación, en el que alguien tiene algo que decir, y el otro
tiene intención de escuchar (profesor-alumno). Se produce, por tanto, un
intercambio de información, de manera que, pueden resultar unos aprendizajes si
sobre todo intervienen las intenciones de los sujetos involucrados. Por ello,
es necesario utilizar medios más sofisticados y/o complejos, reuniendo las
siguientes características:
- Los medios han de permitir traer al aula los conocimientos que se van a trabajar.
- Los medios me van a ayudar a organizar los contenidos que yo voy a dar en clase. Si pretendo poner un vídeo, sé cuando empieza y cuando termina y qué es lo que voy a explicar posteriormente.
- Los medios también traen nuevos códigos de presentación, nuevos lenguajes que el alumno ha de ser capaz de conocer..
Técnicas de colaborativas en las TIC
La colaboración, ha de ser el
elemento común que los medios deberán propiciar para la formación de grupos. El
profesor, deberá servir de nexo que enlace los medios a la formación de grupos
colaborativos. ¿Cómo es posible?:
- El profesor es quien va a formar los grupos y va a asignar las diversas tareas.
- Los grupos deberán ser uniformes en cuanto al rendimiento que cada componente podrá maximizar de sí mismo (no es lo mismo que homogéneo).
- El profesor deberá participar en la forma que no deberá surgir ningún líder en el grupo.
- Una vez que se finalice la tarea, es conveniente que el grupo se disuelva, ya que si los grupos perduran con asiduidad, podría surgir una dependencia entre los miembros del propio grupo.
Cerraremos nuestro
escrito semanal; y diremos que: “en la actualidad existen diversos aspectos a
resolver para que las TIC funcionen de verdad. Un gran y novedoso medio nos
puede facilitar la labor docente, pero no solucionar aquellos problemas (por
denominarlo de alguna forma) que puedan surgir, y ni mucho menos, sustituir la
labor del profesor”.



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